A la hora de proceder a diseñar una estrategia de marketing, se suelen utilizar una serie de metodologías para poder obtener resultados positivos.

Uno de los instrumentos más comunes del marketing son cuatro variables que podemos controlar a las que se las ha denominado las 4P del Marketing.

Siendo estas las siguientes:

- Producto: Definir muy bien el producto y sus beneficios, cartera de productos, marca, modelo, implementación de nuevos productos…

- Precio: No solamente hablamos de precio como valor monetario, sino que también influye el tiempo en adquirirlo, la recepción del mismo, desplazamientos…

- Distribución o lugar (Place en inglés): La misión es poner el producto a disposición del consumidor, y hacerlo a la vez de tal forma que estimule su compra.

- Promoción (Promotion en inglés)

Estas variables las podemos controlar y modificar, aunque es cierto que, en función de nuestros objetivos y mercado, no siempre como quisiéramos.

Producto

Por producto, entendemos cualquier bien, servicio o idea que se ofrece al mercado. En definitiva, es el medio que se utiliza para satisfacer las necesidades del consumidor.

Este concepto, no debe centrarse únicamente en las características o atributos internos del producto, sino en los beneficios que aporta, las emociones que genera tanto a la hora de su compra, como durante su uso.

Asimismo, no solamente tenemos que ver el producto como el bien o servicio que adquiere el cliente, por ejemplo, comprar un iPhone, sino que tendremos que tener en cuenta los aspectos formales que rodean al producto, y en el caso del iPhone, sería el servicio de atención al cliente, las tiendas especializadas que se encuentran en cada ciudad, las políticas de garantía…

Y es que el producto es tanto el producto básico, como los aspectos formales del mismo, y todo ello es lo que condicionará la oferta del mismo.

Es por ello que, antes de comercializar un producto, es necesario realizar los siguientes pasos:

- Generar una marca entorno al producto: Fomentar una marca entorno al producto, permite identificar mejor nuestros productos y a su vez, diferenciarlos de la competencia.

- Desarrollar servicios relacionados: En este punto tendremos que valorar si nuestro producto incluye la instalación del mismo, mantenimiento, asistencia técnica y financiación de la compra.

- Valorar el ciclo de vida del producto: Valorar las fases por las que transcurre el producto, la pérdida de eficiencia en el mismo desde su lanzamiento hasta su retirada, es un aspecto importante, pues en función de la pérdida de eficiencia será importante introducir en el mercado nuevos estímulos de compra.

- Diferenciación del producto: ¿Cuáles son las características que hacen único a nuestro producto? La diferenciación va a constituir una ventaja competitiva.

- Eliminar productos antiguos e introducir nuevos: Pues en función de los ciclos de vida de los productos, y la implementación de mejoras a nivel tecnológico y funcional, será necesario retirar antiguos productos e introducir nuevos, con la finalidad de que nuestra marca no pierda valor, y a su vez generar nuevas necesidades en el mercado.

Precio

Con respecto al precio, no tenemos que valorar el precio de un producto por su valor monetario, sino que tendremos que introducir en dicha variable lo siguiente:

Valor monetario + tiempo empleado para comprar el producto + esfuerzo y/o molestias hasta obtenerlo = Precio

Un ejemplo que define muy bien lo anterior, es lo que se produce a la hora de comprar un mueble en Ikea, por ejemplo, observamos un mueble en su página web que cuesta 149.-€, acudimos a un Ikea cercano (en mi caso está a 30 minutos), a la hora de entrar en el establecimiento, primero tengo que ir a la zona donde se encuentran las demostraciones de los muebles para tomar unas medidas y ver el mueble montado para estudiar si nos convence (15 minutos), una vez nos decidimos por comprar el mueble, tenemos que acudir al almacén, buscar la referencia de nuestro mueble, cargarlo en el carro de la compra, pagarlo (149.-€), llevarlo hasta el coche, subir el mueble hasta el piso, y dedicarle una media de 20 minutos en montar el mueble.

Como puedes ver, del anterior ejemplo, el valor monetario del mueble son 149.-€, pero hay que sumarle el tiempo empleado en ir hasta el comercio, más el tiempo empleado en adquirir el mueble y montarlo, que perfectamente puede ser más de 1 hora y media.

Por lo que. a la hora de fijar un precio, habrá que tener muy en cuenta estas variables para que estemos ofreciendo nuestro producto a un precio competente.

A su vez, también tendremos que tener en cuenta ciertas decisiones, a nivel comerciante, que afectan al precio, como:

- Margen de beneficio y descuentos: Una vez tenemos el coste de la producción de nuestro producto, será necesario considerar los márgenes de beneficio y los posibles descuentos y los límites que tenemos para aplicar a nuestro precio y no perder dinero.

- Fijación de precios a un solo producto: A la hora de establecer el precio a un solo producto, lo podremos hacer en función del coste del mismo, el precio establecido por la competencia y la demanda que tenga dicho producto en el mercado.

- Fijación de precios a una línea de productos: Si perseguimos maximizar una línea de productos, entonces tendremos que considerar la repercusión de modificar cualquiera de los precios de nuestros productos, en la demanda de los restantes.

Distribución

La principal misión de esta variable es poner a disposición del consumidor nuestro producto, con la finalidad de satisfacer la necesidad del consumidor, pero a su vez, hacerlo de tal manera que estimule dicha necesidad.

Es importante que, a la hora de seleccionar el medio de distribución de nuestro producto, se valoren además del precio del distribuidor, la capacidad que tiene dicho distribuidor de adaptarse a los cambios del mercado y el control del mismo.

No existe un único canal de distribución para un producto, ni tampoco un canal de distribución ideal, se deberá de valorar en conjunto dicho producto y el público objetivo al que se dirige para que podamos elegir el adecuado.

La distribución incluye no solamente los canales que se van a utilizar para poner a disposición del consumidor el producto, sino que también se estudia las actividades que se llevarán a cabo para estimular la compra del producto (merchandising), fomentar la distribución directa y estudiar la logística de la distribución.

Promoción

¿Cuál o cuáles van a ser los medios que vas a utilizar para dar a conocer tus productos? ¿Has valorado qué medio es más rentable?

Estas preguntas son las que se resuelven en esta fase, la forma en la que se combinen los distintos instrumentos de promoción dependerá de las características del producto, el mercado al que nos dirigimos y la competencia existente en el mismo.

Dentro de las decisiones de comunicación, se tendrán que valorar las siguientes:

- Marketing directo: El uso de medios de comunicación directa con nuestros consumidores, con la finalidad de estudiar los segmentos del mercado que son más adecuados para los diferentes segmentos que hayamos definido.

- Publicidad: Actividades que normalmente persiguen conseguir una imagen favorable para el producto de la empresa, fomentando la compra del mismo y/o a su vez, mejorar la aceptación social del mismo.

- Promoción de ventas: Actividades que van dirigidas a la captación de consumidores, pero no a través de los medios definidos en la sección de marketing, sino que son acciones dirigidas a mayoristas, vendedores, influencia, donde este tipo de público obtiene un beneficio, generalmente un descuento o un producto gratuito, y ellos se encargan de promocionarlo entre el público objetivo.

Las nuevas “Ps” en el marketing

A los anteriores instrumentos clásicos que hemos visto, se han añadido otras p, que son bastante importante y hay que tener en cuenta:

- Personas

- Procesos

- Evidencias (Physical evidences en inglés)

Estaríamos hablando que de 4P pasaríamos a hablar de las 7P del marketing, aunque dependiendo del tipo de mercado estas últimas 3P serán más o menos influyentes.

Y esto sería un resumen de las 4P del marketing, una metodología de trabajo más que existe y que es conveniente tener muy en cuenta, ya que a partir de la misma podremos observar si nuestro producto cumple con las expectativas que esperamos, y poder definir una estrategia de marketing más convincente.

¿Qué son las 4 P del marketing? 4.75/5 (95.00%) 8 votos

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